Estimado facultativo: Le éxito previamente a usted y su mujer y espero que se encuentren en imponente estado de salubridad. Soy habitual profesor de su tropa al igual que otras cabezas y admiro el compromiso que realizan.

Le escribo para llevar a cabo la subsiguiente consulta. Soy residente legal cubano en este magnífico estado ahora van a ser 3 años y, por supuesto, en cuanto pueda hacerme habitante, haré los mandatos pertinentes.

escribir cartas a los abogadosTengo un hijo de 15 años, cubano, que vive con su mamá en España, el cual aún se hizo morador español. Él quisiera pulsar conmigo en Estados Unidos, con lo que la mamá está de acuerdo.

El tiene pase español, con lo que a lo mejor podría delirar a quemarropa a Miami, no obstante mis envidias están en cómo legalizo su situación acá, cómo lo puedo apuntar en la academia, y ¿tendría la mamá que darme algún dato adonde exprese su filosofía?

Le agradecería que me orientara a los enseres de efectuar los mandatos proporcionadamente. Saludos afectuosos, Miguel

Todos tenemos amigos y… enemigos (¡ley de la vida!), y de estos últimos, para hacer los objetivos que describe en su atrayente constitución, usted tiene uno del cual, a lo mejor, no se ha encontrado tampoco cuentecilla: el momento. En márgenes de coeficientes, se los voy a detallar: el 5 y el 18. (No los juegue en la rifa, a a salvo que adrede lo haga porque crea en las “zetas” o desafíos…).

Me explico. Cinco es el mínimo de años de vivienda que tiene que acabar para que pueda naturalizarse (en otras palabras, enamorar habitante estadounidense). Nota: Solo necesitan 3 años de morada los esposos de ciudadanos de Estados Unidos, o quienes prestan mingitorio en las vivacidades armadas del país en momentos de paz.

Pero su marida, según su volante no es “americana” y en cuanto a “paz”, hasta estamos en desavenencia en Afganistán y hoy como que tenemos gazuzas (otra locura…) de meterle baza a Siria… Hacer que su niño de 15 años llegue (sin urgencia de salvaguardia) y sea legalmente admitido a Estados Unidos, no le veo aprieto alguno.

Como ciudadano español, hace parte de los 37 países que tienen ese beneficio. Pero al adecuar justamente, le darán asunción legal (como turista) por 90 trayectos improrrogables, posteriormente de los cuales quedará teóricamente deportable (¡sin juicio!).

En la práctica, eso posiblemente no ocurrirá, no obstante es incómodo, ilegal, y (en mi librito) inclusive inmoral que inicie su vitalidad e ensoñaciones en este gran departamento caminando con la base coja… Ahora, a lo del 18.

Hasta esa etapa, el niño que está con residencia en Estados Unidos y viva bajo la guía, ponedero y oficina del procreador o mama ciudadanos de este país, si ese progenitor se hizo poblador por naturalización, el niño (Sección 320 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad) se convierte automáticamente en habitante por embestida de la naturalidad de ese progenitor.

Como su cogollo ya mismo tiene 15 años, le quedan 3 años de elegibilidad para arribar a la ciudadanía si usted se hace ciudadano antaño de que él cumpla los 18. Usted escribe que su propia residencia “ya va para 3 años”. Luego, en el mejor de los eventos, usted podrá naturalizarse en 2 o 3 años más.

Entretanto, el niño, como cubano original que es, podrá solicitar su vivienda permanente bajo la Ley de Ajuste Cubano, la cual se la otorgarán en el intervalo del subsiguiente año, justo a periodo (¡ojalá!) para exponer la ciudadanía de su padre.

Muy importante es que el papá adquiera momentáneamente la custodia legal de su hijo, esfera indispensable para la descrita escisión posterior de la naturaleza.

Mucho mejor que todo lo anterior (!!!) es que el jovencito no venga como excursionista español con aceptación improrrogable de 90 recorridos (ese suceso un punto gris o oscuro que le acabo de pintar), sino que lo haga de una sucesión como residente por medio de una demanda de productor residente por su niño –subcategoría F2a)– la cual, ¡¿cómo le parece?!, en estos momentos está disponible y abierta, suerte de Dios Omnipotente… ¡qué admiración